Internet eleva a ciencia la clasificación de la psicología humana

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Internet eleva a ciencia la clasificación de la psicología humana

Un vasto estudio reduce a 4 los tipos de personalidad, que evolucionan con el tiempo

Todos los seres humanos pueden englobarse en uno de los cuatro tipos de personalidad establecidos por una investigación que analizó datos de 1,5 millones de personas de todo el mundo: medio, reservado, egocéntrico y modélico. Internet ha hecho posible la proeza, que eleva a ciencia la clasificación de la psicología humana.

Los seres humanos se aglutinan en torno a 4 tipos de personalidad diferentes que evolucionan con el tiempo, según un estudio realizado con millón y medio de personas del que son autores investigadores de la Northwestern University, en Estados Unidos. Los resultados se han publicado en Nature Human Behavior.

Para llegar a esta conclusión, los investigadores analizaron datos procedentes de cuatro cuestionarios que fueron respondidos por 1,5 millones de personas de diferentes partes del mundo.

Estos cuestionarios, que se fueron elaborando durante décadas, incluían entre 44 y 300 preguntas. Los investigadores aplicaron a todas las respuestas un algoritmo especialmente diseñado para este trabajo.

El algoritmo estableció alrededor de 16 grupos de personalidad utilizando métodos de agrupamiento tradicionales. Sin embargo, los investigadores impusieron restricciones adicionales, reduciendo los conglomerados a cuatro tipos de personalidad distintos: medio, reservado, egocéntrico y modélico.

Los cuatro tipos

Las personas integradas en el grupo medio, llamado así porque abarca a la mayoría de la gente, se describen como extrovertidas, nerviosas y poco abiertas. Las mujeres son más proclives a pertenecer a este tipo de personalidad.

El grupo de personas reservadas lo forman personas emocionalmente estables, pero no son abiertas ni neuróticas. Se les considera agradables y responsables, si bien al mismo tiempo tímidos e inseguros, reacios a compartir sus emociones.

Las personas definidas como egocéntricas son menos amables, más cerrados a los demás y menos responsables. Son extrovertidas, pero no francas, y prefieren mantener las cosas como están, más que cambiarlas. Se les considera personas tóxicas, ya que son poco tolerantes y pretenden imponer sus opiniones sobre las demás. Los más jóvenes encajan más en este grupo.

Por último, las personas del grupo modélico, son generalmente líderes, se interesan por lo que dicen los demás, y además son amables y responsables. Este tipo predomina asimismo en las mujeres y se va desarrollando con la edad.

Evolución con la edad

En general, señalan los investigadores, estos cuatro tipos de personalidad evolucionan todos con la edad. Las personas mayores, por ejemplo, tienden a ser menos neuróticas y más conscientes de los que tienen menos de 20 años.

Cuando se analiza un grupo tan grande de personas, emergen tendencias, ya que es evidente que las personas cambian con el tiempo, lo que añade un nuevo elemento a la investigación futura sobre la personalidad humana y sus diferentes manifestaciones.

Especifican que el trabajo puede ayudar especialmente a psicólogos y psiquiatras, ya que pueden encontrar en estos tipos de personalidad una herramienta más para diagnosticar cualquiera de los trastornos mentales más comunes, cuyas manifestaciones pueden encajar en alguno de los perfiles extraídos de esta investigación.

El concepto de tipos de personalidad sigue siendo controvertido en psicología, con pruebas científicas difíciles de encontrar. Los intentos previos basados ​​en pequeños grupos de investigación crearon resultados que a menudo no eran replicables. Esta investigación, que por su magnitud ha sido posible gracias a Internet, cambia el panorama.

“Los tipos de personalidad solo existían en la literatura de autoayuda y no tenían cabida en las revistas científicas”, dijo Luis Amaral, uno de los autores de la investigación, en un comunicado. “Ahora, creemos que esto cambiará debido a este estudio”.

 

Referencia
Tomado de Tendencias21.Net
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Conversatorio sobre Tantra a orillas del lago Amatitlán, Guatemala.

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Conversatorio sobre Tantra a orillas del lago Amatitlán, Guatemala

 

A orillas del lago Amatitlán, a 25 kms. de la Ciudad de Guatemala, el día martes 28/08 del presente año 2018, tuve la oportunidad de facilitar un conversatorio más (el tercero en este año), sobre la disciplina del tantra, tomando como base la investigación recién publicada en forma de ensayo bajo el título “Introducción al Tantra” (Ediciones RafTulum, Guatemala).

El desarrollo de este conversatorio fue el resultado de una invitación cursada a mi persona, en particular, por parte de un grupo de mujeres estudiosas de distintas tradiciones y disciplinas de desarrollo espiritual.  Ellas a su vez, forman parte de un grupo más amplio, que se dedica al estudio e investigación de diversos temas y fenómenos de lo que podría denominarse “educación no tradicional”, tales como el holismo, la meditación oriental, la bionergética entre otros.

 

28/08/2018

 

 

En lo que resta del presente año, existen previsiones de desarrollar otros conversatorios adicionales, sobre la misma temática y fenomenología.

Sergio Barrios Escalante (Konchok Tenzin)

Editor, director de Ediciones RafTulum.

Correo de contacto:

serbae2004@yahoo.com.mx

 

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La transferencia mental divide a la sociedad

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La transferencia mental divide a la sociedad

 

Aceptada por los amantes de la ciencia ficción, disgusta al conservadurismo religioso

 

La transferencia mental, que pretende digitalizar la mente humana para pasarla a un ordenador, divide a la sociedad ante su eventual aplicación. Es aceptada sobre todo por los amantes de la ciencia ficción, pero disgusta al conservadurismo religioso y adictos a la pornografía, según una investigación de la Universidad de Helsinki.

La transferencia mental, (Mind uploading) es una tecnología que pretende la digitalización de una mente humana para su posterior transvase a un sustrato artificial. Aunque ha habido algunos avances científicos preliminares, esta tecnología pertenece todavía al campo de la ciencia ficción: de ser viable, equivaldría a una especie de inmortalidad, en la medida en que el contenido de un cerebro podría hipotéticamente perpetuarse en un ordenador.

En teoría, la transferencia de las estructuras neuronales de una persona a un ordenador es factible y permitiría simular el funcionamiento cognitivo de una persona, pero los obstáculos para conseguirlo todavía son difíciles de resolver, sin olvidar los reparos éticos que plantea.

De hecho, tal como informamos en otro artículo, investigadores austriacos han replicado en un ordenador el sistema neuronal de un gusano y conseguido que adquiera nuevas habilidades. Asimismo, se ha conseguido una copia digital funcional de una pieza de la corteza del cerebro de una rata, tal como informó Nature en 2015.

La mera posibilidad de concebir la transferencia mental ha suscitado debates filosóficos e incluso ha sido rechazada por el postmodernista Lyotard, si bien al mismo tiempo científicos como Marvin Lee Minsky, creador del Grupo de Inteligencia Artificial del MIT, la han introducido en la comunidad científica.

Resucitar a un muerto

Su argumento es el siguiente: el contenido de la mente humana es el producto de la interacción entre neuronas. Si asumimos que esa interacción puede cartografiarse y replicarse en otro soporte, entonces es posible hacer una copia de seguridad de nuestra personalidad y recuperarla en caso de accidente. Sería algo así como “resucitar” a una persona fallecida.

La Universidad de Helsinki, a través del grupo de investigación Moralities of Intelligent Machines, ha estudiado la transferencia mental desde una nueva perspectiva: la psicología moral. Intenta conocer las actitudes de las personas ante esta tecnología y cartografiarlas socialmente.

Ha realizado cuatro estudios en los que han participado 952 voluntarios para determinar sus actitudes ante la transferencia mental. Descubrió que, en gran medida, la condena moral de esta tecnología está fuertemente condicionada a factores cognitivos y culturales.

También estableció que el rechazo de esta tecnología se concentra en grupos de personas con una moralidad sexual severa o con una religiosidad tradicional, así como entre las personas amantes de la pornografía y de otras prácticas sexuales afines.

La aceptación social de esta tecnología surge sin embargo en personas preocupadas por la muerte o que condenan el suicidio, si bien donde está más generalizada es en el colectivo de personas amantes de la ciencia ficción.

Entre los amantes de la ciencia ficción, el entusiasmo es compartido por igual entre hombres y mujeres. Pero fuera de este grupo, la transferencia mental es asumida principalmente por los hombres.

Debate vigente

Esta investigación determinó también que se intensifican las discusiones filosóficas sobre cómo podría o debería utilizarse la transferencia mental en el futuro, así como que el debate social está mucho más generalizado de lo que se pensaba hasta ahora.

Michael Laakasuo, uno de los investigadores, explica en un comunicado que “la transferencia mental es una tecnología plagada de preguntas filosóficas sin resolver. Por ejemplo, ¿el potencial de las experiencias conscientes se transmite cuando se copia el cerebro? ¿El cerebro digital tiene la capacidad de sentir dolor y está apagando el cerebro emulado comparable al homicidio? ¿Y cómo sería una vida potencialmente eterna en una plataforma digital?

Según Mikko Voipio, presidente de la Fundación Weisell que ha financiado esta investigación,  el humanismo tiene una gran importancia para la investigación centrada en la inteligencia artificial y la robótica.

“Los avances en la inteligencia artificial, así como su creciente prevalencia en diversos aspectos de la vida, están generando preocupación sobre el lado ético y humanista de las aplicaciones tecnológicas. ¿La ética  se tiene en cuenta al desarrollar y entrenar dichos sistemas? El grupo de investigación Moralities of Intelligent Machines se está concentrando en este factor a menudo olvidado a la hora de aplicar la tecnología. La junta directiva de la Fundación Weisell considera que este tipo de investigación es importante en este momento, cuando la inteligencia artificial parece haberse convertido en una frase familiar entre los políticos. Es bueno que el otro lado de la moneda también reciba atención”.

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Referencia

What makes people approve or condemn mind upload technology? Untangling the effects of sexual disgust, purity and science fiction familiarity. Michael Laakasuo et al. Palgrave Communications, Volume 4, Article number: 84 (2018). DOI:https://doi.org/10.1057/s41599-018-0124-6

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Lunes, 16 de Julio 2018

Tomado de Redacción Tendencias 21.Net

 

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Kultur Tulum forma parte de la Revista RafTulum

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“Premisas fundamentales de la Cosmovisión Tántrica” (Parte II)

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“Premisas fundamentales de la Cosmovisión Tántrica” (Parte II)

 

Las premisas tántricas citadas y explicadas anteriormente (parte I), tienen un denominador común muy importante: su conocimiento intelectual y su reconocimiento psicológico y experimental (práctico y no solo teórico), por parte del sadhaka o discípulo, conducen  a facilitar la experiencia vital y central del tantra, que no es otra sino la experienciación plena, directa y consciente de la “vacuidad”.

Hemos repetido innumerables veces, que aquí no hablamos del conocido “vacío existencial” de la cultura moderna Occidental (que no es otra cosa que un fenómeno de depresión y desorientación psicológica), algo que no debe confundirse además, con el fenómeno denominado por Carl Jung como “fragmentación psíquica” (o “carencia de individuación”, como también se le denomina en el universo epistémico junguiano) (1).

Cuando hablamos en el tantra de que su principal objetivo es alcanzar la experimentación de la vacuidad, nos referimos  a la experiencia del “nirvana”, de la “sunyata”  o iluminación espiritual.

En otras palabras, nos referimos  a esa experiencia de la vacuidad paradójica, por ser una experiencia de plenitud completa y desbordante, no asida, apoyada ni dependiente de nada más que conciencia superior, “conciencia suprema”, o “percatación pura”, para decirlo en los términos del mítico hindú contemporáneo Bashar Balsekar (2).

Desde otra perspectiva, en particular, del maestro budólogo y director residente de Casa-Tíbet Guatemala, Andrés Montano, el objetivo supremo del tantra es conducir el cuerpo a sus límites extremos, con el fin de experimentar la unión de la experiencia de luz y vacuidad (esto en independencia del contexto místico o ritual en el  que tal experiencia pueda alcanzarse).

En el tantra específicamente erótico-místico (Kundalini yoga), esto se busca bajo la estricta pre-condición psico-física que los induistas tibetanos le denominan “sku-grub”, es decir, bajo la especial condición de una triple y simultánea retención del flujo psico-mental, del flujo seminal o eyaculatorio, y de la retención del flujo respiratorio (3).

Lograr esto por lo general requiere de muchos años de entrenamiento y práctica sistemática y disciplinada, aunque en algunos casos excepcionales, esto puede ser logrado en pocos meses por algunas personas.  Demás está decir que los efectos y resultados son casi inmediatos, debido a lo potente que resultan tales ejercicios.

Desde otra perspectiva, hay otra manera de comprender y experimentar estos estados superiores de conciencia.  Marco Antonio Karam, maestro e instructor budista (director residente de Casa-Tíbet México), habla de un estado superior de conciencia que nos acerca al “nirvana”, el cual es denominado “rig-pa” (“mente fundamental”), o “mente primigenia”, como le denominaba el lama tibetano Tulku Urguen Rimponche ( ), el cual es descrito por él como un estado superior y especial de la conciencia en la cual la mente carece de discursividad, conceptualización y dualismo (4).

De acuerdo con Marco Antonio Karam, “rig-pa” es un estado especial de la conciencia que todos experimentamos de manera cotidiana, particularmente en momentos tales como el estornudo, el bostezo y el orgasmo.

En el caso de la sadhana tántrica (místico-erótico), se trata de alcanzar y repetir de manera sistemática el acceso al estado “rig-pa”, prolongando indefinidamente la experiencia del orgasmo, pero sin desembocar en el.  Un “largo orgasmo sin orgasmo”. Otra de las muchas paradojas que inundan el tantra.

Notas:

  1. Explicación detallada de estos términos en “Introducción al tantra”, SBE (Ediciones RafTulum, 2018).
  2. Consultar su obra “Habla la Conciencia”.
  3. “Introducción al tantra”.
  4.  Consultar su obra “Repetir las palabras del buda”.

 

Sergio Barrios Escalante (Konchoc Tenzin), autor del ensayo transdisciplinario “Introducción al Tantra”.

Información sobre las formas de adquirir el texto al correo;  serbae2004@yahoo.com.mx

“Premisas fundamentales de la Cosmovisión Tántrica” (Parte I)

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“Premisas fundamentales de la Cosmovisión Tántrica” (Parte I)

 

Introducción:

Como parte de la serie de emisiones radiales que tuvieron lugar dentro del Programa “Foro Tántrico”, que se emitía los días domingos por la mañana, el 10 de diciembre del año 2,000, en Managua, Nicaragua (Radio “Pirata”, 99.9 fm), durante la sexta edición, tuve oportunidad de platicar en torno a algunas de las premisas cosmogónicas y filosóficas del tantra, en particular, en el tantrismo hindú y el budismo tibetano.

Este es el resumen de algunas de las ideas centrales que desarrollé en ese entonces. Dieciocho años después, los cito aquí de nuevo, complementándolas  ahora, con algunos datos e  información científica nueva y reciente, incluyendo extractos de “Introducción al Tantra”, libro recientemente publicado por el autor de este artículo.

 

Primera premisa:

  1. En el Universo todo es resultado de tres fuerzas (positiva, negativa y neutra).

Este planteamiento está a tono con la “Trimurti” o “Tripundi”, la tríada cosmogónica del tantrismo en la India, compuesta por Shiva, Shakti y Brahma, la trinidad Hindú.  Un aspecto práctico de estos principios cosmogónicos y filosóficos lo formula Daniel Reid, de esta manera: “Mientras aprender a sentarse quietos sin hacer nada, los principiantes deben tener en cuenta una serie de orientaciones básicas de orden práctico.  Los tres principales centros de atención son el cuerpo, la respiración y la mente, o sea, los Tres Tesoros, la esencia (chi), la energía (ching) y el espíritu (shien). Un antiguo texto sobre alquimia interior aconseja: <”Cierra los tres tesoros externos del oído, la vista y el habla, a fin de cultivar los tres tesoros internos de la esencia, la energía y el espíritu”> (1).

Shakti es el principio “kinético” (dinámico o activo) femenino del universo. Es la contraparte de “Shiva”, el principio masculino (“pasivo”) del universo. Representa también la consorte divina de “Shiva” como deidad (como se puede ver, esta concepción representa un sentido cosmogónico opuesto al taoísmo, donde lo masculino es el principio “activo”) (2).

Mientras que Shiva es el consorte masculino de “Shakti”, principio “kinético” (dinámico o activo) femenino del universo. En el hinduismo “Shiva” (lo masculino), representa un principio pasivo, en un sentido contrario a lo que ocurre en el taoísmo (3).

Brahma ó Brahman, por su lado, es la representación de la fuerza neutra.  Es  el “creador cósmico” de la trinidad hindú.  Es el principio del Absoluto en el hinduismo; “Conciencia Cósmica” o “Conciencia Pura”. En la práctica tántrica es homologado con la unión de Shiva y Shakti, los principios femeninos y masculino (4).

Por ello, cuando en el contexto del ritual tántrico, el hombre y la mujer, se unen durante el coito sagrado (“Maithuna”), ella representa a Shakti y él a Shiva, y por lo tanto, la mujer lleva la parte activa o dinámica.

En términos prácticos, esto significa que la mujer practicante de tales rituales sexuales (“Dakini”), se coloca encima del hombre, no solo para representar el papel kinético prescrito en la cosmógonia, sino también, con el fin de dificultar la salida del semen de su compañero.

Con la correcta unión práctica (y no solo metafísica o conceptual) de estos dos factores, masculino (pasivo) y femenino (activo), se produce la  “Brahmacari”, que en el contexto tántrico significa “Serenidad”, “Castidad”, entendida esta como no emisión de semen durante el coito ritual (5).

La tríada cosmogónica tántrica y algunas implicaciones prácticas:

Una de las principales características de la cosmogonía tántrica y taoísta, además de su profundidad y complejidad, es su “aterrizaje” en aspectos humanos muy concretos, como la sexualidad y sus diversos métodos complementarios.

Ese mismo hecho hace aparecerla (a simple vista) como una corriente cosmogónica y filosófica de carácter dual; Shiva/Shakti en tantra; Yin/Yang en el taoísmo; Yab/Yum en el budismo del Tíbet. Esto ha hecho que mucha gente en occidente al acercarse a estas disciplinas orientales, se limite a observar el tantrismo y el taoísmo como simples técnicas eróticas de intercambio experimental entre parejas, sin percatarse del hecho de que la esencia misma de estas cosmogonías y mitologías  es trascender todo tipo de dualismos.

A menudo se pasa por alto que su tríada cosmogónica hace alusión a un tercer factor, que constituye en realidad el verdadero objetivo: Así vemos entonces que en el hinduismo se tiene la “trimurti”, Shiva (lo masculino), Vishnu o Shakti (lo femenino) y Brahma (“El Absoluto”, lo neutro), “que simboliza la unión de los tres poderes sin cuyo acuerdo no podría existir la realidad” (6).

Pero la “trimurti” también se encuentra de manera asombrosa en muchas otras culturas ancestrales.  En el Egipto antiguo, Osiris, Isis y Horus; en Tebas, Amon, Mut y Khonsu; en Menfis, Thta, Sekket y Nefur; en Persia, Mithra, Ormuzd y Ahriman; en Caldea, Anu, Bel y Ra; en Fenicia, Bal, Astar y Mellkhart; en Grecia, Zeus, Apolo y Dionisio; en la filosofía de Platón, Agaton, Nous y Psiquis-Cosmos; en Perú, Apomti, Churunti e Intiquorus; en Escandinavia, Odin, Freya y Thor; en los Celtas, Aesar, Anu-Mathar y Ain; en la Cábala Hebrea, Kether, Chochmah y Binah; en el Taoísmo, “los tres tesoros”, Chi (lo físico ó “esencia”), Ching (lo psíquico ó “energía vital”) y Shien (“espíritu”) (7).

Potenciar las polaridades para trascenderlas hacia un tercer nivel:

En síntesis, en su nivel supremo la cosmogonía y mitología que orienta la filosofía y la práctica concreta del erotismo místico en el Oriente, y aún en muchos lugares del occidente antiguo, es una visión de tres factores generatrices (y no de dos como muchos creen).

Cuando la pareja hombre mujer se unen en rito erótico, ya sea como Shiva/Shakti o Yin/Yang, en realidad lo que se busca es una ruptura de nivel que conduzca hacia el tercer factor; Brahma o “Vacuidad”, la “realidad última” o “nirvana” en el hinduismo, “Sunya” o “Sunyata” en el budismo tibetana; “Shien” en el sistema taoísta.

El peligro latente que existe en potenciar al máximo las polaridades energéticas del erotismo místico (cualquiera que sea el sistema que se utilice), es quedar atrapado en una riesgosa y neurótica espiral de “ansiedad erótica”, mucho más angustiante y poderosa que la neurosis ordinaria, debido al simple hecho que estas prácticas proporcionan niveles de placer muy superiores a lo normal.

Si se actúa con motivaciones erróneas, pueden obtenerse resultados por completos opuestos a los buscados, como por ejemplo, un ego más inflado y potente. Pero además, habrá otros riesgos ostensibles al activar de manera irresponsable energías psico-físicas de muy alto voltaje, por sobre todo, si se toma en cuenta el llamado “poder de constelación de la energía sexual” (8).

 

Segunda premisa

 

  1. Lo que no existe dentro del cuerpo humano no existe en el Universo.

 

“Solo los actos de valor místico nos pueden ayudar a realizar nuestra comunidad íntima y universal, o sea la identidad con el Buda…”.  “El tantra espera la salvación a partir de los actos sagrados”, comenta Conze, y nosotros debemos apresurarnos a decir que en el tantra, esos “actos sagrados” son representados en la unión mística y erótica del hombre y la mujer, como símbolo ritualizado de la unión de las fuerzas generatrices que en este nivel superior dan nacimiento a la experiencia mística (así como en el nivel “ordinario”, estas mismas fuerzas generatrices dan nacimiento a una nueva criatura).

Dicho en sus propios términos, tenemos que “El cosmos consiste en un gran número de fuerzas, que son modos de la actividad de la fuerza del mundo” (…) “por medio de las acciones sagradas nos adaptamos a esas fuerzas, y hacemos que sirvan para nuestros propios propósitos, que en sí mismo son también los propósitos del cosmos” (9).

Se produce entonces lo que Eliade llama “cosmización del cuerpo” o “simbolismo macrantrópico”. Al respecto nos dice; “En efecto, se puede hablar de las primeras etapas yóguicas como de un esfuerzo hacia la “cosmización” del hombre. En todas las técnicas psicofisiológicas, desde el Asana (meditación y otras prácticas espirituales) hasta la Ekagrata (concentración), se adivina la ambición (por parte del místico) de transformar el caos de la vida biomental profana en un Cosmos” (10).

“En otros sitios hemos mostrado -sigue diciendo este autor-, que numerosas prácticas yóguicas y tántricas se explican por el propósito de homologar el cuerpo y la vida del hombre con los astros y los ritmos cósmicos, en primer lugar con la Luna y el Sol…” (11).

Ya en el “Visuddhimagga” (“El camino de la pureza”), uno de los textos canónicos más antiguos de la “Vieja Escuela de Sabiduría” o “Hinayana”, se dice que; “Dentro de este mismo cuerpo, mortal como es y con solo esa poca estatura, en verdad te digo que están el mundo y el origen del mundo y la cesación del mundo, y también el camino que lleva a esa cesación” (12).

Lo dicho líneas arriba (la “cosmización del cuerpo”), lleva implícita la premisa fundamental del tantra en cuanto a considerar el cuerpo humano como un micro-cosmos; “Ellos identificarán  el Cosmos con su cuerpo, llevando al extremo algunas homologaciones micro-macro-cósmicas ya observadas en el “Rig-Veda”, los vientos cósmicos serán en cuanto respiraciones; el “skambha” (“pilar cósmico”) se identificará con la columna vertebral…” (13);

Pero como bien señala este investigador, la búsqueda de la unión con el cosmos por parte del aspirante lleva al inicio una contraposición o lucha frontal con los procesos naturales; a la vida profana se antepone la sagrada; a los procesos fisiológicos naturales del respirar se antepone la “Kumbhaka”, “pranayama” o retención de la respiración; a la emisión seminal se antepone la práctica de la “vajroli” o retención del semen; al flujo normal e incesante de los pensamientos se antepone la “khecari” o “suspensión de la corriente de los pensamientos” (14).

En otras palabras, notamos de inmediato que a los procesos normales que garantizan la vida (respirar, pensar, eyacular), se opone lo contrario, su cesación, es decir, la “muerte” (al menos en un nivel “técnico” o simulado). Como vemos, estas prácticas fisiológicas y psicológicas concretas, “la reversión de todos los valores humanos”, incluyendo los fisiológicos, responden a la intención de replicar el Cosmos dentro del cuerpo mediante la unión y superación de los contrarios (15).

Dicho en breve, esta homologación de principios cosmogónicos macro-microcósmicos, se hacen realidad viviente a través de estas prácticas tántricas, y por otro lado, tal y como lo consideraban los Natha-siddha, se logra así “trascender el día y la noche”, es decir, trascender los contrarios, la llamada “coincidentia oppositorum”.  Y como bien plantea Eliade, esta “ruptura de nivel” que se crea con la superación de los contrarios, es a su vez paradojal (…) El samadhi (“nirvana” o “iluminación”), con todas sus equivalencias tántricas, es por su misma naturaleza, un “estado paradójico”, porque vacía y al mismo tiempo llena a saciedad el ser y el pensamiento” (16).

Tercera premisa

 

  1. Todo en el Universo es energía en movimiento.

El mundo material es ilusorio, sostenía el Buda, hace más de 2,300 años, tal y como se registra en el “Sutra del Diamante”; mientras que en los textos hindúes más antiguos, como los Rig-vedas, los Upanishads y otros, se hablaba del término “Maya”, que en una de sus siete acepciones significa “ilusión”, y se atribuía ésta a la naturaleza de la realidad.

Mientras que en el “Dhammapada” (texto canónico del budismo escrito originalmente en idioma pali), se dice que uno de los 3 principales atributos de la realidad es la “Anathan”, es decir, ausencia de existencia inmanente, ausencia de realidad objetiva (17).

“En el interior del “Sutra del Corazón” (otro texto canónico del budismo), el Buda revela casi en el momento de entrar en el Nirvana, la naturaleza ilusoria de todo aquello que creemos real y dotado de existencia independiente. Enseña la superación del “Samsara”, la rueda del nacimiento y la muerte, y el Nirvana.

(…) “Como todas las cosas son vacías, no hay forma, percepción, impulso, conciencia; no existen ojos, oídos, nariz, lengua, cuerpo, intelecto; no existe color, voz, olfato, gusto, tacto, ley; no existe el mundo que se ve ni el mundo de la conciencia, ni hay tinieblas, ni fin de las tinieblas, ni vejez ni muerte, ni inexistencia de la vejez y de la muerte…” (18).

 En tal sentido, el tantrismo también ha asumido estos principios cosmogónicos como parte fundamental de sus premisas. De hecho, uno de los significados atribuidos al término “tantra” se refiere literalmente a “tejer”, “entrejer”, lo cual nos recuerda las concepciones modernas de la física cuántica sobre la naturaleza del universo, como un “enjambre” de energías en movimiento.

Por ejemplo, el físico David Bohm (el alumno más aventajado de Einstein), sostenía que el mundo o el universo es un “holograma en movimiento”, y  a ello él le denominaba “Holomovimiento” (19).

En este mismo sentido, el año 2014 una agencia noticiosa daba cuenta de lo siguiente:

“El Laboratorio Nacional Fermi de EE.UU., o Fermilab, ha empezado un experimento único que podría revelar que nuestro mundo de tres dimensiones no es más que una ilusión de holograma.

Cuando vemos una película por la tele –sigue diciendo la nota-, vemos imágenes que nos parecen íntegras, reales y de tres dimensiones. Al acercarnos a la pantalla podemos ver que en realidad el dibujo es un conjunto de píxeles de dos dimensiones.

De igual manera cree el astrofísico de partículas Craig Hogan, que trabaja en Fermilab, que todo lo que vemos con nuestros ojos, todo el universo podría ser una ilusión, imágenes compuestas de ‘píxeles’, es decir, toda la información sobre nuestro universo podría ser codificada en paquetes pequeños de dos dimensiones. Serían tan pequeños que no se pueden ver a simple vista: más o menos 10 billones de billones de veces más pequeños que un átomo.

Esta idea es una mera hipótesis antes de que se realicen mediciones. Con este fin Fermilab ha construido un instrumento llamado holómetro. Se trata de un dispositivo tan sensible que podría permitir discernir estos pequeñísimos ‘píxeles’.

“Queremos saber si el espacio-tiempo es un sistema cuántico al igual que lo es la materia”, comenta Hogan. “Si vemos algo, van a cambiar por completo las ideas sobre el espacio que hemos utilizado durante miles de años”.

Los científicos, cuyo proyecto goza de apoyo financiero de la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de EE.UU., tienen previsto trabajar con el holómetro durante un año para acumular los datos que necesitan” (20).

Por otra parte, en una conferencia que el afamado físico inglés Stephen Hawking (hace poco fallecido), impartiera en España en el año 2002, reivindicó a las leyes de la ciencia y a los seres humanos como “señores de la creación” frente a la teoría creacionista, ya que (decía él) “somos producto de las fluctuaciones cuánticas en el universo” (21).

 

Cuarta premisa

  1. Todo en el Universo es vibración y ritmo.

Las místicas sonoras tienen un alto valor y poder dentro de la cosmogonía, filosofía y dentro de la práctica ritualista del tantrismo hindú, así como en varias ramas o escuelas del budismo tibetano.

En el nivel macro-cósmico el sonido goza de un valor místico a nivel de poder generatriz, al punto que en la mitología hindú, se considera que este aparece inmediatamente después del gran estallido de luz, a partir del cual se dio origen a la creación del mundo y el universo.

En la actualidad, los cosmólogos de diversos países cuentan con varias estaciones científicas, dotadas con poderosas antenas de exploración sónica del cosmos. Desde hace varias décadas se conoce la existencia de lo que denominan “ruido cósmico de fondo”, el gran sonido que desde el momento mismo del “big bang” se desplaza expandiéndose a través del infinito.

La existencia de este sonido era de fácil comprobación, en particular, para cualquiera que tuviese uno de los antiguos televisores de transisitores en blanco y negro de los años 50s y 60s. Al encenderlo y sintonizarlo antes del inicio de transmisiones de un determinado canal, se podía escuchar sin problema alguno los ecos de este ruido cósmico.

En el nivel micro cósmico, el valor filosófico, ritualista, metodológico y práctico del sonido adquiere aún mayor importancia para el tantrismo.

De hecho, el “mantra yoga”, junto al “Hatha yoga”, “Laya yoga” – ó  “Kundalini yoga”- y el “Raja yoga”, forma parte de las cuatro técnicas básicas y milenarias del tantrismo (22).

Significados etimológicos del término “mantra”.

La palabra “mantra” forma parte del sánscrito, y teniendo este lenguaje un fuerte acento polivalente, al igual que muchísimos otros términos de este idioma, tiene una enorme cantidad de significados, en atención a diversos factores (el contexto en el cual se aplica, su intención mística, el nivel de aplicación, entre otros).

Aquí tan solo presento ahora algunas de sus significaciones más importantes, en particular, dentro del contexto de la mística erótica del tantra;

“Mantra”, término sánscrito que en una de sus muchas significaciones literales significa “sonido que salva”. Pero también esta palabra sánscrita derivada de las raíces etimológicas, “Man”, que equivale a “Mente”, y “Tra”, que equivale a protección, unidas significarían de manera aproximada “protección de la mente”.  (23).

El “mantra yoga” también es conocido como “mantra yana” (“vehículo del sonido”).  Según Eliade, Vasubandhu, en su texto “Bodhisattvabhumi”, dice que, “el sentido verdadero de los mantra reside en su falta de significación y que, al meditar en esa no-significación, se llega a comprender la irrealidad ontológica del Universo” (“toda repetición indefinida conduce a la destrucción del lenguaje…”) (24).

Otros significados de este término clave con el que se hace alusión a los “sonidos místicos” son; “meimao”= “gran deseo”= “intensidad de propósito”; también se dice que esta palabra deriva de los sufijos “minn-ia”= “hacer el amor a…” (25).

En el tantrismo los “mantrinah” son los practicantes del “mantra”. El Mantra es un sonido o una secuencia de sonidos con (o sin) significado, destinado a propiciar un particular estado de consciencia por la vía de la vibración sónica. A menudo se imparte de manera secreta (e individual) por el gurú.

Representa una herramienta central en el ritual y en la meditación del Hinduismo y Budismo tántrico (de hecho el budismo tántrico a menudo es llamado “Mantrayana”).  Según Bharati, las raíces etimológicas son; “man”= “pensar”, y el sufijo “krt”= “instrumentalidad”. Literal, según la interpretación de este académico, la palabra “Mantra” vendría a significar; “instrumento para “pensar”, aunque este “pensar” se refiere al tipo específico de “no-pensamiento” durante la meditación, y por ende, no se refiere en modo alguno a la actividad ordinaria y cotidiana de la mente en actividad (26).

De acuerdo con el profesor Bharati, según su intención o propósito, los tres principales tipos de mantras son; “propiciatorios” (para la purificación de patrones emocionales y psicológicos negativos); “adquisitorios” (de poderes de auto-control, sea de la mente, el cuerpo o cualquier otra función psico-fisiológica); y de “introyección” (mantras para establecer la identidad de lo individual –el “ser”- con lo cósmico; o de identificación con las energías supremas o cósmicas) (27).

Por el tipo de “bijas” (vocales y/o consonantes del alfabeto sánscrito) empleadas (y según el grado de intensidad emocional utilizado en su pronunciación), los mantras pueden ser; “simétricos”, “asimétricos”, “Isomorfénicos” y/o “heteromorfénicos”) (28).

El “mantra” y algunas de sus funciones místicas y técnico-eróticas:

“En el tantra el “poder mágico” del mantra reside en los usos técnicos que su repetición verbal y/o mental permiten;

1) concentración;

2) retención/disolución del flujo indetenible de pensamientos;

3) utilización en forma de “bijas” (letras del alfabeto sánscrito) en prácticas de “visualización interna”;

4) acompasamiento de la respiración;

5) apoyo para la contención del semen durante el acto sexual;

6) apoyo para la creación de atmósfera místico-ritual;

7) apoyo para la realización/materialización de “siddhis” (facultades y/o “poderes mágicos” específicos);

8) apoyo y herramienta fundamental en la mayor parte de técnicas de meditación;

9) como instrumento de ayuda para la activación de “chakras”.

 

Por lo general se acepta que estos sonidos o “mantras”, muchos de ellos compuestos solo por la combinación de una o dos vocales y una consonante (sánscrita), constituyen una importante herramienta auxiliar o recurso psicológico para “vaciar” y tranquilizar la mente (29).

En otras palabras, según la óptica de los metafísicos, en el mundo físico el sonido interconecta al mundo material o tangible con el abstracto o intangible, y de allí el énfasis que en el tantrismo se realiza sobre la utilización específica de los mantras.

Con ello se busca adquirir un completo dominio sobre el flujo psico-mental, y a la vez, por simple reflejo neurofisiológico (mediante la reducción de la presión arterial que ello produce), incidir estricto control sobre los impulsos eróticos durante el coito místico (la “mahasunya” o “maithuna”), a manera de frenar el orgasmo y la eyaculación.

Repetición de mantras y bio-química del cerebro:

Por otra parte, es importante resaltar que recientes investigaciones científicas realizadas desde el campo de la “neuroteología”, en particular, sobre la acción repetitiva de los mantras en el cerebro humano, han demostrado que la simple repetición constante de un mismo sonido, letra o palabra (sin importar cual fuera), puede llegar a incidir ciertos cambios sobre la corteza cerebral (30).

En este sentido, pueden mencionarse varios descubrimientos, como los hallazgos del Dr. Jesús Pujol, investigador del CETIR, que muestra como la repetición continuada de una palabra o de una frase corta, ya sea con contenido semántico religioso (“mantra”), o sin ninguna significación específica, tienen también una influencia directa sobre los lóbulos prefrontales (31).

Es importante advertir en torno a todo esto, que los neurólogos e investigadores se encuentran divididos en cuanto a la interpretación última del sentido real de estos hallazgos.

Por un lado están los científicos adscritos a la llamada “neurofenomenología” (como d´Aquili y Andrew Newberg), quienes sostienen que la experiencia místico-religiosa trasciende los hechos bioquímicos, reconociendo la primacía de la realidad trascendente (32).

Están, además, quienes se adhieren a la llamada corriente “neuroreduccionista”, como J. Allan Hobson, autor del libro “The Chemistry of Conscious States: Toward a Unified Model of the Brain and the Mind” (“La Química de los Estados Conscientes: Hacia un Modelo Unificado del Cerebro y la Mente”), que sostiene una postura determinista, al circunscribir los diversos procesos psíquicos y subjetivos del yo a la mera expresión de ciertas reacciones químicas cerebrales (33).

Una tercera postura está la relacionada con la corriente religiosa, encarnada por gente como Wayne Proudfoot, profesor de religión en la Columbia University de New York. Ellos sostienen que “la experiencia religiosa no puede describirse sólo en términos biológicos…”, y que “desde un punto de vista técnico-experimental, no se puede dar razón de lo que hace religiosa a la experiencia mencionada” (34).

Otra postura digna también de tomarse en consideración, es planteada en el artículo citado, la cual es expresada por investigadores como Stanislav Grof (se cita en este caso, su libro “Beyond the Brain: Birth, Death and Transcendence in Psychotherapy”; Suny Press, 1985; “Más allá del Cerebro; Nacimiento, Muerte y Trascendencia en Psicoterapia”).

La postura de Grof se menciona como una argumentación o enfoque complementario y alterno. El énfasis de su interpretación de estos fenómenos se basa en mostrar la vinculación entre la mente humana y “la unidad del cosmos”, nexos que Grof estudió durante varias décadas en condiciones de laboratorio, mediante la inducción controlada de ciertas dosis de LSD en sus colaboradores (35).

Los detractores de los antiguos métodos experimentales de Grof (hoy en día se centra al parecer, en la técnica denominada “respiración holotrópica”), niegan la validez de tales experiencias, bajo el argumento de que se producen en condiciones de un cerebro químicamente alterado (36), argumentación que no tiene asidero, pues de hecho, todas las experiencias psíquicas “extraordinarias” (incluyendo la “experiencia mística” o “religiosa”), se producen bajo cierto grado de alteración neuroquímica (37).

Uno de ellos se relaciona con el planteamiento realizado por el psicólogo Charles Zeiders, hace algunos años director clínico del Christian Counseling and Therapy Associates de Estados Unidos, respecto a que la meditación es una técnica que puede ayudar a recuperar las estructuras cerebrales dañadas por neurotoxinas o por el paso del tiempo, así como el hecho de que esta técnica oriental mejora la capacidad del cerebro para oponerse a los procesos de enfermedad o que podrían invertir la degradación del cerebro, propia de la edad (38).

Zeiders resalta además en el artículo citado (39) los descubrimientos de Herbert Benson, cardiólogo de Harvard Medical School (a quien se le atribuyen los primeros trabajos pioneros en la joven ciencia de la neuroteología) (40), respecto a los “efectos negativos del estrés sobre todo el sistema nervioso, y como la meditación con el uso de “mantras” produce entre otros, los siguientes efectos positivos;

“Ayuda a relajar el sistema nervioso, a rebajar la presión arterial, a mejorar la salud del corazón, a prolongar la vida, además de proporcionar un sentimiento de felicidad y de generar el sentimiento de estar más cerca de una entidad trascendente”, entre otras ventajas de esta técnica oriental (41).

Zeiders destaca además, los descubrimientos de Newberg, D´Aquili y Rouse en el año 2001, realizados con la ayuda de exploración con neuroimágenes del cerebro de monjes tibetanos y franciscanos, encontrando que en los momentos “cumbre” de sus ejercicios meditacionales, ellos experimentaban un incremento del fluido sanguíneo en los lóbulos frontales del cerebro, y una disminución del flujo sanguíneo en los lóbulos parietales (42).

Desde esta perspectiva, los fenómenos relacionados con la repetición constante de sonidos audibles o inaudibles que ejercitan los místicos (“mantras”), así como sus prácticas intensas y sistemáticas de imaginación, proyección y “visualización interior”, no serían otra cosa que la implementación de técnicas específicas, orientadas hacia la activación de ciertos mecanismos psico-fisiológicos inherentes al organismo humano.

El propósito ulterior y más importante de estos procesos sería catalizar y hacer “brotar” o emerger hacia el consciente, ese vasto caudal de información universal, evolutiva y biográfica que todos poseemos en estado latente, así como para “expandir” los niveles de percepción y desarrollar cambios internos en la estructura del cerebro (“neuroplasticidad”), tal y como empieza a ser comprobado por las investigaciones de la neurociencia, según vimos líneas arriba (43).

 

“El despertar” de la Kundalini y sus 10 sonidos sintomáticos;

El objetivo supremo de todas estas técnicas místicas del sonido en combinación con ciertas prácticas erótico-místicas, es la activación de la llamada “serpiente Kundalini”, una especie de potente energía psico-sexual, existente en estado potencial – pero inactiva- en la mayoría de personas.

Para la literatura tántrica, la activación de esta energía especial conlleva al menos 10 distintos sonidos sintomáticos (44).

La energía “kundalini” del cuerpo humano, similar a muchas serpientes, al activarse o ponerse en movimiento emite los siguientes sonidos, en atención al grado de “agitación”:

1) trinar de pájaros; 2) sonido de grillos; 3) sonido de campanas; 4) sonido de la caracola; 5) sonido de la “vina” (el laudo indio); 6) el sonido de tambor de barril; 7) el sonido de flauta; 8) el sonido de “pakhavaj (un tambor especial); 9) sonido de trompeta; 10) el rugido de un león.

Los átomos también “vibran” y emiten sonidos:

La noción cosmogónica tántrica de que “todo en el universo es sonido y vibración”, al parecer se manifiesta de igual forma en los ámbitos más sutiles e invisibles del mundo micro-cósmico, no solo a nivel del cuerpo, sino también en el nivel sub-atómico ó cuántico, tal y como la ciencia recién empieza a descubrir.

En tal sentido, podemos mencionar el reciente descubrimiento de que los átomos emiten sonido, y más aún, la posibilidad de que el ser humano pueda entrar en contacto comunicacional con entes de tal nivel microscópico y cuántico.

Es más, científicos suecos no solo han escuchado tales sonidos, sino además, han podido “hablar” o comunicarse con ciertos átomos, acoplándole un átomo artificial llamado “fonón”.

De acuerdo con información divulgada por la revista científica “Tendencias 21”, Investigadores suecos han conseguido interaccionar con un átomo a través del sonido, es decir, que le han ‘escuchado’ y han hablado con él.

Para ello, han acoplado ondas de sonido a un átomo artificial, lo que se denomina ‘fonón’. La longitud de onda del sonido es mucho menor que la de la luz, por lo que es mucho más fácil controlar el átomo para que se acople sólo a determinadas frecuencias de sonido, por ejemplo.

Los científicos conocen relativamente bien la interacción entre los átomos y la luz, en concreto con los fotones, las partículas asociadas a los fenómenos cuánticos del electromagnetismo.

Ahora, expertos de la Universidad Tecnológica Chalmers (Suecia) han conseguido una interacción similar pero con fonones, es decir, mediante ondas de sonido acopladas a un átomo artificial (45).

Conclusiones preliminares:

Como una conclusión preliminar para esta primera parte del presente ensayo, podemos decir que estas premisas básicas sobre las que se sustenta la cosmovisión tántrica, de alguna manera representan y operan como leyes generales de resonancia polimórfica, tanto en los niveles macro y micro como en las distintas manifestaciones cualitativas de la realidad del mundo y el universo.

A traviesan por lo tanto, todos los niveles de manifestación de la naturaleza, desde galaxias hasta átomos y moléculas, pasando por energías geofísicas y sistemas nerviosos.

¿Hay algo que escape a la ley de las tres fuerzas –positiva, negativa y neutra-; a la energía en movimiento y a los efectos del sonido?

Como estamos constatando en este breve ensayo, el tantra lo que hace es actualizarnos sobre la existencia de estas leyes universales, enfocándose en su aplicación y efectos sobre el cuerpo humano, entendiendo este, en sus tres dimensiones principales (grosso o corpóreo; subjetivo o psíquico; y sutil o espiritual).

Notas empleadas:

  1. Introducción al Tantra, y otras técnicas eróticas de la iluminación espiritual”, Barrios Escalante, S., Ediciones RafTulum, Guatemala, p. 129.

  2. Ibíd., p. 312.

  3. Ibíd., p. 312.

  4. Ibíd., p. 244.

  5. Ibíd., p. 258.

  6. Ibíd., p. 323.

  7. Ibíd., p. 214.

  8. Según Jung, esta capacidad o “poder de constelación” de la energía sexual, bajo y solamente bajo determinadas condiciones, tiene el potencial de “alumbrar” los escondrijos más oscuros, complejos y recónditos de la psiquis humana (el inconsciente profundo), y por ello mismo, la capacidad de “re-integrar” y “reorganizar” la personalidad en torno a un nuevo centro de gravedad. Pero ingresar al inconsciente profundo (la “sombra”, en el léxico junguiano), siempre conlleva riesgos, si no se está debidamente preparado (Ibíd., pp. 203, 217).

  9. Ibíd., p. 84.

  10. Ibíd., p. 84.

  11. Ibíd., p. 84.

  12. Ibíd., p. 214.

  13. Ibíd., p. 214.

  14. Ibíd., p. 214-15.

  15. Ibíd., p. 215.

  16. Ibíd., p. 215.

  17. Ibíd., p. 212.

  18. http://www.dojozenbudista.com/zazen/sutra/corazon/#sthash.fsy02vHB.dpuf

  19. Ibíd., p. 289.

  20. http://actualidad.rt.com/ciencias/view/138433-universo-holograma-gigante-experimento

  21. http://actualidad.rt.com/ciencias/view/141202-stephen-hawking-universo-espana

  22. Ibíd., p. 226.

  23. Ibíd., p. 93.

  24. Ibíd., p. 226.

  25. Ibíd., p. 226.

  26. Ibíd., p. 300.

  27. Ibíd., p. 300.

  28. Ibíd., p. 300.

  29. Ibíd., p. 81.

  30. Ibíd., p. 84.

  31. Ibíd., p. 173.

  32. Ibíd., p. 173.

  33. Ibíd., p. 173.

  34. Ibíd., p. 173.

  35. Ibíd., p. 172-3.

  36. Ibíd., p. 173.

  37. Ibíd., p. 173.

  38. Ibíd., p. 174.

  39. Ibíd., p. 174.

  40. Ibíd., p. 174.

  41. Ibíd., p. 174.

  42. Ibíd., p. 174.

  43. Ibíd., p. 192.

  44. Ibíd., p. 226.

  45. http://www.tendencias21.net/Primera-comunicacion-sonora-entre-humanos-y-un-atomo_a36995.html

Sergio Barrios Escalante (autor del ensayo transdisciplinario “Introducción al Tantra, y otras técnicas eróticas de la iluminación espiritual, Ediciones RafTulum, 2018).

 Guatemala, 19/05/2018

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Información sobre “Introducción al tantra” (Costo y forma de obtenerlo), puede solicitarse al siguiente correo electrónico:

serbae2004@yahoo.com.mx

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“Cuando tenía 20 años dejé de masturbarme durante un año”: el joven que quiso descubrir si la abstinencia le traería algún beneficio”

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Foto: BBC Mundo.

 

 

“Cuando tenía 20 años dejé de masturbarme durante un año”: el joven que quiso descubrir si la abstinencia le traería algún beneficio

10 abril 2018

 

Mi récord es de 13 meses sin masturbarme. No siempre fue fácil mantener el propósito pero, honestamente, mi vida nunca fue mejor.

Es increíble cuánto bien me hizo no masturbarme. Dejé de hacerlo durante semanas, a veces meses, varias veces durante la década de mis 20 años.

Y no estoy solo. Millones de personas (la mayoría hombres, pero también mujeres) alrededor del mundo se están uniendo a “NoFap”, un movimiento que promueve la abstinencia de pornografía y masturbación.

Primero, cuando tenía 19 años, pensé en el efecto que estaba teniendo en mí ver pornografía. Igual que el resto de mi generación, crecí pudiendo ver películas porno.

Recuerdo haber buscado en internet “lencería”, cuando tenía unos 14 años, y eso me condujo a imágenes más explícitas.

Para finales de mi adolescencia había llegado a un punto en el que si estaba solo en mi habitación de inmediato me ponía a ver pornografía.

Empecé a preocuparme por si era adicto. Me sentía como un perdedor que era incapaz de conocer a mujeres en la vida real y tenía que recurrir a masturbarme solo con internet.

Evitar un rechazo

A los 19 años no tenía pareja y era virgen. Ninguna de mis relaciones se había desarrollado para convertirse en algo serio y yo era bastante ignorante sobre las relaciones sexuales.

Quedarme en casa y masturbarme parecía la forma más segura de evitar un rechazo. Si alguna vez trataba de hablar con una mujer no podía dejar de pensar en que la noche anterior había estado viendo imágenes de mujeres desnudas.

Estaba seguro de que si ella se enteraba pensaría que yo era un depravado.

Derechos de autor de la imagenREBECCA HENDIN/BBC THREEImage caption”Igual que el resto de mi generación, crecí pudiendo ver películas porno ‘a pedido'”. (Ilustración Rebecca Hendin/BBC Three)

Podía pasar noches acostado despierto preocupado sobre el efecto que la pornografía estaba teniendo en mi vida. No hablaba con mis amigos sobre esto, porque en mi grupo de amistades no era normal compartir lo que estábamos haciendo en privado.

Un día, justo después de mi cumpleaños número 20, decidí dejar de hacerlo.

Mi mamá estaba involucrada en cosas espirituales y comencé a estudiar sus libros. Así me metí a la meditación y allí descubrí la idea de usar la abstinencia sexual como una forma de incrementar mi energía y mejorar la confianza en mí mismo.

La idea surge de un antiguo sistema de creencias llamado “Kundali“. Me sentía muy avergonzado de preguntarle a mi mamá sobre eso, pero decidí investigar más. Así fue como comenzó todo.

Al principio, pensé en dejar la masturbación por el resto de mi vida. Así que quedé muy desilusionado cuando sólo logré dejarla por un mes. Después de eso decidí establecerme objetivos más realistas.

El movimiento No Fap recomienda 90 días de abstinencia. La primera vez que oí hablar de él fue en una charla Ted sobre el impacto en la mente de la pornografía en internet.

En ésta se comparaban los efectos de mirar porno a tomar drogas duras, y también se vinculaba el excesivo uso del porno a un aumento en el número de jóvenes varones que sufren disfunción eréctil.

Mucha gente hace el NoFap porque están preocupados por sus erecciones,aunque esa no fue mi razón para hacerlo.

Descubrir toda esta subcultura en internet de gente como yo fue un alivio. Siempre me pregunté si estaba haciendo lo correcto. Después de todo, mucha gente parece ver pornografía y tener relaciones saludables.

Pero eso me hizo preguntarme si había más hombres de los que yo pensaba sufriendo los efectos negativos de la pornografía y la masturbación.

El movimiento NoFap nació en 2011 cuando el usuario de Reddit, Alexander Rhodes, comenzó una conversación sobre los beneficios de no masturbarse que se hizo viral.

El tópico ahora tiene más de 300.000 miembros o “fapstronautas”, como se hacen llamar.

Alexander también creó una web donde la gente comparte sus experiencias de vivir una vida libre de porno y masturbación

Mucha gente cree que NoFap los ha curado de disfunción eréctil provocada por la pornografía. Para mi, NoFap ha significado que me siento más confiado, con la mente más despejada y motivado. Me ayuda a relajarme y a hablar a las mujeres porque sé que mi libido está bajo control.

En los últimos 10 años me he prohibido a mí mismo la masturbación y el mirar pornografía todo lo que sea posible.

La primera semana es siempre la más dura, porque todo te recuerda al sexo.Me siento excitado con mujeres atractivas en la TV o en un video de YouTube. A veces una joven me rechaza y quiero masturbarme para sentirme mejor.

Cada vez que rompo el propósito me siento pésimo durante algunos días. Antes solía sentirme culpable por fracasar, por ser débil y carecer disciplina. Me toma algunos días para que mi estado de ánimo vuelva a lo normal.

Mi año más reciente de NoFap llegó a su fin debido al estrés en el trabajo. Acababa de terminar un proyecto grande y estaba exhausto y necesitaba desahogarme.

No tengo una relación y mis compañeros de departamento no estaban. Me sentía solo y estaba aburrido. Fue un momento de debilidad.

Haber renunciado a la masturbación durante tanto tiempo me ayudó a enfocarme en mi trabajo. Estos días puedo pasar tiempo solo en mi habitación en mi computadora y no verme tentado por masturbarme.

No hubiera podido hacerlo sin NoFap.

Ahora estoy comenzando otra vez. Espero batir mi propio récord y poder llegar a los 18 meses sin masturbarme o ver pornografía. ¿Mi objetivo a largo plazo? Dejar de masturbarme totalmente.

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Artículo tomado de:

http://www.bbc.com/mundo/noticias-43698821

 

 

Tercer conversatorio en torno al Tantra

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Aquí me encuentro con Hum Lie, monje asistente de Su Santidad. Foto: Rogelio.

 

 

Tercer conversatorio en torno al Tantra

“Tantra y psicoanálisis Junguiano”

 

El día 7 de marzo recién pasado se llevó a cabo en las instalaciones del Centro Cultural “Holísitico”, en la ciudad de Guatemala, el tercer conversatorio en torno al Tantra, denominado “Tantra y psicoanálisis junguiano”, el cual estuvo facilitado por el firmante de la presente nota.

 

En la parte introductoria de esta charla se abordaron los siguientes aspectos:

·         ¿Qué es el tantra?

·         ¿Qué es el psicoanálisis?

·         ¿Qué es el psicoanálisis junguiano?

·         ¿Cuál es la relación entre tantra y psicoanálisis junguiano?

 

En una segunda parte se abordaron los siguientes acápites sustantivos;

·         ¿En qué consiste el concepto junguiano de “Arquetipo”?

·         ¿Qué es el “inconsciente colectivo”?

·         ¿Qué es el “inconsciente individual”?

·         ¿En qué consiste el concepto junguiano de “sombra”?

·         ¿En qué consiste el “poder de constelación” de la energía sexual según Jung?

 

Posteriormente a la exposición de dichos aspectos del tema central, se desarrolló un interesante intercambio de impresiones, dudas, preguntas y respuestas entre los participantes.

 

Facilitador de la charla: Sergio Barrios Escalante (investigador social independiente).

Autor del libro “Introducción al Tantra” (y otras técnicas eróticas de la iluminación espiritual).

 Interesados en solicitar el texto pueden escribir al siguiente correo electrónico:

 Serbae2004@yahoo.com.mx